El respeto
A los rivales, a los compañeros, al club. Por eso un jugador que se desapunta se sustituye correctamente, en lugar de dejar a tres personas y una pista colgadas.
El software de gestión y la aplicación son medios. El fin es lo que pasa en la pista: gente que se reencuentra, suda de gusto, libera presión — y termina el día mejor de lo que lo empezó.
SportFinder nació de algo personal. Su fundador es un jugador — de todo: videojuegos, cartas, fútbol y, hoy, pádel. Un geek sin complejos, para quien jugar nunca fue un pasatiempo sino una forma de sentirse bien.
Después llegó el primer trabajo, y con él lo que vive la mayoría de tus futuros clientes: la actividad física que se desploma, atrapada entre el día a día y las obligaciones. No por falta de ganas — por falta de ocasiones fáciles de aprovechar.
«Quería ayudar a la gente atrapada en su rutina a volver a una pista, una o dos veces por semana. Sudar de gusto, liberar la presión, convertir un mal día en un buen momento.»
Todo lo que construimos parte de ahí: aprovechar el más mínimo hueco en una agenda apretada y convertirlo en una partida. Por eso la aplicación busca compañeros del mismo nivel, los partidos se comparten con un enlace, el pago se divide en cuatro sin que nadie adelante por los demás, y la puerta se abre sola en la franja de las 7 de la mañana.
Buenos ratos con los tuyos, deporte con regularidad y el placer de mejorar juntos. Cuando eso pasa, todos ganan — los jugadores, y el club que los acoge.
A los rivales, a los compañeros, al club. Por eso un jugador que se desapunta se sustituye correctamente, en lugar de dejar a tres personas y una pista colgadas.
La verdadera victoria es la regularidad — jugar cada semana, no una vez al trimestre. Todo el producto está pensado para reducir el coste de organizar la próxima partida.
Progresar se mide. Los niveles y las clasificaciones existen para dar ganas de la siguiente partida, no para excluir — cada uno encuentra rivales a su altura.
Partidos equilibrados por nivel hacen encuentros reñidos y jugadores que vuelven. Un partido decidido de antemano no le hace ilusión a nadie — ni siquiera al ganador.
Esta misión no es una declaración de fe colgada en la pared: es nuestro modelo de negocio. Nuestra comisión — publicada, decreciente — se aplica a las ventas online de tu club. Dicho de otro modo, solo nos ganamos la vida cuando tus pistas se llenan. Cada compañero encontrado, cada partido completado, cada franja vacía convertida en partida es un ingreso para ti antes de serlo para nosotros.
Por eso la pregunta correcta que hacernos en la demo no es «¿cuánto cuesta?» — esa respuesta está publicada — sino «¿cuánto genera?». Y esa preferimos responderla con tus propios números.